Construir empresas y sociedades resilientes: el gran reto de 2020

Por: Ana Michelle Concepción, Vicepresidenta y Directora General de Venta Empresarial y Soluciones de Negocio de AT&T en México

Ante la contingencia dar continuidad a la rutina diaria que seguíamos se ha convertido en un reto. Los desafíos que vivimos, sumados a la economía mundial debilitada, hacen que la resiliencia –capacidad de adaptación frente a una situación adversa[1]– sea un valor humano clave para la sociedad y para las compañías.

La estrategia que construye una sociedad y empresa resiliente se basa en la gente. Las organizaciones tienen como activo más importante a los empleados quienes en las últimas semanas nos hemos adaptado a nueva modalidad de trabajo.

Como resultado, los colaboradores dentro de las compañías han mostrado la capacidad de reacción necesaria que nos ha llevado a lograr la resiliencia corporativa:

  1. Planeación. Es necesario conocer los recursos con los que contamos, tener un objetivo de negocio claro, permitir que los colaboradores aporten ideas desde distintos ángulos y definir el curso de acción de nuestra compañía a largo plazo. Planear es fundamental para reducir el impacto de los sucesos negativos que puedan presentarse y activar un plan de recuperación para sobreponerse a ellos.
  2. Información. Es imposible responder a una crisis si no sabemos a qué nos enfrentamos. La efectividad de una decisión depende de que todos los colaborares tengan acceso a información precisa y en tiempo real. Asimismo, las empresas deben estar preparadas para comunicarse con sus colaborares, proveedores, clientes y público en general, para conocer y satisfacer sus necesidades.
  3. Organización. Una empresa resiliente está integrada por colaboradores altamente capacitados y experimentados, cuyo trabajo coordinado sustenta la operación diaria. Para que este modelo funcione es preciso contar con un calendario de trabajo que permita dar seguimiento el desarrollo y cumplimiento de tareas, de tal manera que los esfuerzos aislados sean sustituidos por acciones de equipo que alcancen un bien mayor.
  4. Las compañías dependen de que su fuerza de trabajo, y los servicios que ofrecen, estén preparados para enfrentar todo tipo de retos y operar aún en momentos de crisis. Para asegurarnos de que eso suceda es necesario dar continuidad a:

      • Uso de herramientas digitales
      • Servicios de atención al cliente
      • Trabajo colaborativo e interdisciplinario
      • Monitoreo constante de las cadenas de suministro y puntos de venta
      • Políticas de seguridad para la protección de información confidencial

  1. #HagamosEstoJuntos: las compañías más resilientes están formadas por colaborares que se conocen y apoyan entre sí, y que poseen un verdadero sentido de pertenencia. Lo anterior es resultado de una cultura laboral basada en la empatía, la solidaridad y la confianza. Durante momentos de gran adversidad, el nivel de estrés y preocupación de colaboradores, proveedores y clientes tiende a aumentar, para mitigar los efectos negativos, se requiere de tiempo para escucharlos y dar una respuesta.

El objetivo de construir una empresa resiliente obedece a la necesidad de que nuestros colaboradores cuenten con las herramientas necesarias para adaptarse y crecer, con, sin y a pesar de una contingencia.

Si las compañías logran integrar la capacidad de adaptación a su ADN y sus clientes se ven beneficiados en el proceso, sentaremos las bases de una sociedad resiliente, capaz de enfrentar exitosamente cualquier obstáculo en el futuro.

[1] https://dle.rae.es/resiliencia