En la economía actual, el recurso más valioso ya no es el capital, sino el tiempo y la atención de las personas. En este contexto, el Día Internacional de la Apreciación de la Inteligencia Artificial, que se celebra el próximo 16 de julio, invita a dejar de ver la IA únicamente como un avance técnico y comenzar a reconocerla como un aliado que agiliza procesos, mejora la toma de decisiones y libera tiempo para construir experiencias y relaciones humanas más significativas.
De hecho, su adopción ya es una realidad consolidada: según el informe global de McKinsey, “The state of AI in 2025: Agents, innovation, and transformation”, el 88% de las organizaciones ya ha integrado la IA en al menos una función de su negocio. Sin embargo, de acuerdo con el informe State of Customer Communications (SOCC) de Sinch, empresa especializada en comunicación en la nube, el desafío central de este año no es la falta de implementación tecnológica o de canales para comunicarnos, sino la gestión de la relevancia. En un mundo donde las personas están expuestas a un volumen sin precedentes de mensajes, la apreciación de la IA radica en su capacidad para actuar como un filtro inteligente, transformando el bombardeo de información en soluciones útiles que aportan valor real a la vida cotidiana de los usuarios.
La IA como facilitadora de vida, no como megáfono
Históricamente, muchas empresas cometieron el error de utilizar la automatización para escalar el volumen de mensajes, generando saturación. Sin embargo, la verdadera apreciación de la IA ocurre cuando se implementa con visión humana y de manera estratégica. En lugar de ser un megáfono de spam, la IA se convierte en una brújula silenciosa que anticipa las necesidades de las personas, ahorrándoles esfuerzo, pasos innecesarios y frustración en sus interacciones diarias.
“La IA ha dejado de ser el ‘nuevo juguete’ de las empresas para convertirse en la única infraestructura capaz de sostener la confianza y mejorar la calidad de vida del consumidor en un entorno saturado. Durante mucho tiempo, la automatización se enfocó en reducir costos a costa de la experiencia; hoy, nuestra misión en Sinch es demostrar que la verdadera eficiencia se encuentra en el equilibrio: usamos la IA para resolver lo complejo a escala, permitiendo que las marcas recuperen lo más valioso que tienen: el tiempo para construir una relación humana y real con cada uno de sus clientes”, menciona Mario Marchetti, Director General de Sinch para América Latina.
Reconfigurando el día a día a través de la tecnología inteligente
Los hallazgos del reporte de Sinch confirman que, desde los servicios financieros hasta el comercio minorista, la IA mejora la vida de las personas a través de tres pilares críticos que impactan positivamente su bienestar digital:
En este Día Internacional de la Apreciación de la IA, el posicionamiento de Sinch es claro: celebrar esta tecnología es reconocer su poder para devolvernos la humanidad. Al delegar lo repetitivo y lo complejo a la Inteligencia Artificial, no solo optimizamos procesos operativos, sino que liberamos el recurso más valioso de los seres humanos: el tiempo para conectar, crear y confiar.
Durante años, las organizaciones invirtieron en escuchar mejor a sus clientes: más encuestas, más canales, más dashboards. Y funcionó, hasta cierto punto. Hoy la mayoría de las empresas de Contact Center y Experiencia del Cliente en México tienen más información que nunca. El problema ya no es la falta de datos, es la brecha entre ...
En entrevista para ContactForum, Ernesto Matamoros, Director Comercial para México de Omilia, habla sobre su participación en el CX Forum Guadalajara 2026 y cómo la tecnología puede impulsar experiencias más ágiles, personalizadas y relevantes. Además, comparte su visión sobre el futuro del CX y la importancia de integrar tecnología y talento para crear experiencias que ...
La Experiencia del Cliente se encuentra en un momento de profunda transformación. La evolución tecnológica, los nuevos hábitos de consumo y la necesidad de construir relaciones más relevantes han llevado a la industria a replantear la manera en que las organizaciones entienden, diseñan y gestionan cada interacción. Sin embargo, esta transformación no ocurre de manera ...
Las organizaciones atraviesan una etapa en la que la transformación dejó de ser un proyecto aislado para convertirse en una condición permanente. La incorporación de nuevas tecnologías, la evolución de las expectativas de clientes y colaboradores y la necesidad de responder con mayor rapidez a un entorno cambiante están modificando la manera de trabajar y, ...